Frontespizio

EL ATELIER DEL DISEÑADOR

Francisco Jarauta / Madrid, España

El diseño es así uno de los instrumentos más significativos a la hora de definir las formas nuevas de la cultura. En su intención pertenece por derecho propio a la llamada cultura del proyecto; en sus aplicaciones es el momento en el que se deciden todos aquellos elementos que modernizan y transforman no sólo los usos, sino también el gusto, las formas de percepción y hasta el sistema de necesidades. Toda reflexión sobre el diseño termina siendo una reflexión sobre las tensiones de la cultura y sus proyectos. A nadie se le escapa que estas observaciones adquieren una mayor fuerza si el contexto que las define es el de una cultura como la nuestra, sometida a procesos de aceleración e innovación profundos, cuyo alcance atraviesa todos los dominios de la ciencia y de la vida. Es la responsabilidad de quienes hacen suya la tarea de la construcción de las sociedades del futuro. ¶ A lo largo de ya largos años de amistad y complicidad intelectual, he tenido la oportunidad de largas conversaciones con Ricardo Salas sobre los problemas del diseño contemporáneo.


 

¶ Reúne las condiciones ideales, intelectuales y profesionales para avanzar en una discusión que haga suya la complejidad de una situación cambiante y en un contexto cultural como es el de México, sin duda alguna alguna de los escenarios privilegiados en los que tradición e innovación constituyen un mundo complejo, lleno de seducciones y retos para el intérprete contemporáneo. Ricardo Salas viene de una formación solidísima, adquirida en la Scuola Politecnica di Design y continuada con una especialización en Basilea en el campo del diseño gráfico. Representa Salas por razones generacionales un puente intelectual entre los modelos teóricos dominantes en los años ochenta en las instituciones europeas y los nuevos planteamientos desde donde hacer frente a los retos de hoy. Bruno Latour ha reflexionado oportunamente sobre una situación paralela. Habla de la necesidad de crear verdaderos laboratorios de ideas, donde pueda desarrollarse un tipo de investigación orientada especialmente a crear dispositivos de conocimiento, formas hipotéticas que tengan la fertilidad de imaginar nuevos escenarios, nuevas situaciones, nuevas respuestas. Con Salas hemos hablado muchas veces de esta urgencia, sobre todo a la hora de pensar las nuevas instituciones del futuro, las que nos aseguran una nueva forma de pensar y de proceder. No está en juego solamente garantizar una competencia profesional de acuerdo a los parámetros del pasado, se trata y es urgente imaginar, construir aunque sea provisionalmente las estructuras de trabajo que orienten el presente al futuro. Es un reto formidable que compartimos. La lección de Frontespizio es ya una garantía en este viaje cargado de promesas.

La lección de Frontespizio es ya una garantía en este viaje cargado de promesas. Me gustan esos lugares en los que las ideas y la amistad se dan la mano y Ricardo Salas ha sido siempre el generoso mediador de esa aventura.